ⓘ Gallegos del Campo

                                     

ⓘ Gallegos del Campo

Gallegos del Campo es una localidad española del municipio de Figueruela de Arriba, en la provincia de Zamora y la comunidad autónoma de Castilla y León.

                                     

1. Toponimia

El nombre de Gallegos del Campo, como muchos de los gentilicios en la toponimia zamorana ​ Asturianos Asturias, Bercianos El Bierzo, Navianos Navia, Limianos La Limia, Castellanos Castilla, Faramontanos Cantabria,… nos refieren muy elocuentemente a las antiguas repoblaciones, como las que tuvieron lugar en tiempos del rey Fernando I, quien trajo pobladores del norte de la península, e incluso de otras partes, como Madrid Madridanos o Coria Coreses.

De este modo, el topónimo Gallegos del Campo nos habla de gentes de Galicia que repoblaron la zona allá por los siglos X y XI, siendo el apellido" del Campo” una mera referencia la planicie en la cual se encuentra asentada la población.

                                     

2. Geografía física

Ubicada en plena comarca de Aliste, dista escasos kilómetros de la sierra de la Culebra, del río Aliste, y la frontera con Portugal. Limita al norte con Mahíde y Figueruela de Arriba, al este con Pobladura de Aliste, al sur con San Cristóbal de Aliste y El Poyo, y al oeste con Vega de Nuez.

Se enclava a una altura de 820 msnm, con una superficie de 36 km² y a una distancia de 77 km de Zamora. Su principal economía es la agricultura y la ganadería, con pequeñas posesiones de ganado ovino y bovino.

La orografía conforma un terreno de baja calidad para la agricultura aunque con abundantes pastos, localizando una inmensa llanura al norte llamada Campo Aliste y un terreno más quebradizo y de penillanura al sur, con riachuelos, montañas, y abundante y variada vegetación. Regada por el Ruiney, principalmente, y el Ruidanta, cuenta con bellos parajes cada vez más degradados debido en gran parte la más absoluta falta de gestión medioambiental.

                                     

3. Demografía

La población actual, según dato del INE ​ 2017, es de 93 habitantes, de ellos 48 varones y 45 mujeres. En verano y otros periodos vacacionales la población puede llegar incluso a triplicarse.

Entre el Censo de 1857 y el anterior, este municipio desaparece porque se integra en el municipio de Figueruela de Arriba. En aquella fecha año 1842, Gallegos del Campo disponía de 216 habitantes de población de derecho distribuidos en 54 hogares.

                                     

4. Economía

La economía de Gallegos del Campo se basa desde antaño en economía de subsistencia, con apenas venta o comercio exterior. Son las unidades familiares las que producen los alimentos para su posterior consumo, tanto propio, como para el ganado. Se poseen pequeños minifundios con cultivo de cereales y de pasto para ganado vacuno u ovino, y algo de porcino y aves de corral en corrales particulares. Asimismo, existen algunas parcelas para huertos de hortalizas y verduras, frutales y vides. Actualmente, debido la avanzada edad de un gran porcentaje de la población, las pensiones son el único ingreso, dejando para las personas más jóvenes diversos trabajos desempeñados en ámbitos rurales, y las subvenciones obtenidas por el ganado.

                                     

5. Patrimonio

La iglesia La iglesia de San Jorge Mártir, se sitúa hoy en el centro del pueblo en una zona elevada, desde donde despunta su majestuoso campanario. Puede considerarse que data del siglo XVII, aunque su ubicación actual es de principios del s. XX 1906. Anteriormente se situaba en el alto de San Jorge, donde hoy se encuentra el cementerio, en el antiguo asentamiento prerromano. Allí fue levantada a mediados del s. XVII desde donde fue trasladada al centro del pueblo, dada la lejanía que distaba del mismo para ofrecer las ceremonias. Evidentemente, en su nuevo emplazamiento se emplearon modernos materiales para levantar su estructura, pero las piedras más nobles de cantería fueron conservadas intactas, trasladadas piedra a piedra y numeradas para conformar las arquerías originales que hoy sustentan la techumbre sobre una planta de cruz latina. Asimismo, los marcos de las puertas y ventanales, cuyas piedras de granito son de una calidad suprema, y otras muchas piedras diseminadas por las paredes, algunas de ellas de época romana con inscripciones que así lo atestiguan, pertenecen la antigua iglesia. Sin duda, el elemento más importante, y lo que le confiere un carácter monumental al conjunto, es el impresionante campanario que se yergue en forma de torre sobre las techumbres como una atalaya de luz y de fe, trasladado, éste sí íntegramente, piedra a piedra desde la ubicación original, gozando de una morfología arquitectónica armoniosa que le confiere una belleza exquisita. Está rematado en pico en su parte superior y con dos pináculos en los extremos inferior y medio, con piedras labradas y talladas artesanalmente por artistas anónimos. En el mismo campanario, las campanas conforman otra obra de artesanía popular, insertadas armoniosa y simétricamente en el centro del mismo bajo dos oquedades arqueadas, una más pequeña que la otra, fundidas en hierro y talladas en madera su parte superior. Su forja artesanal hace de su sonido uno de los más bellos, potentes y mágicos de la provincia, sonido que supone todo un patrimonio inmaterial dentro del patrimonio etnográfico y arquitectónico que representa. Es igualmente destacable, amén de otros dos retablos auxiliares, el retablo mayor, barroco, con un hermoso relieve de San Jorge a caballo en lid con el dragón. Risenda, La Riveira y El Valle Risenda es un manantial natural de agua ligeramente ferruginosa que brota en un rincón escoltado por varias rocas adornadas de una bella vegetación. La Riveira o Rivera, es propiamente eso, la rivera de un riachuelo de poca profundidad que conforma pequeñas pozas que antiguamente servían de recreo a las gentes del lugar. Discurre serpenteante desde El Valle 4 o 5 km río arriba regalando un paraje sencillamente natural, hermoso y puro. Ruta de los molinos Compuesta por tres molinos que, aprovechando el curso del agua, servían a los habitantes del pueblo para moler su trigo, centeno o cebada, elaborando así pienso para el ganado. Recientemente restaurados. Peña Furada y Fonferrada La peña furada hurada> horadada es una gran formación rocosa coronada con una piedra erosionada por las fuerzas naturales hasta la formación de un gran agujero. Cuenta la leyenda que Santiago Apóstol, en una de sus incursiones por estas tierras, saltó con su blanco corcel desde lo alto del peñasco. Éste al caer y tocar tierra, hendió el suelo con su pata, brotando desde entonces un pequeño manantial de agua herrada, la Fonferrada. Hasta no hace mucho era fácilmente perceptible la supuesta huella en forma de herradura que dejó el caballo, de donde surgía el agua, hasta que la falta de cuidado, e incluso el vandalismo, ha ido emborronando la pisada haciéndola difícilmente apreciable en la actualidad. Casa Mazada Monte a unos 4 kilómetros de distancia del pueblo en cuya cima se encuentra una cueva rocosa de doble fondo probablemente habitada en tiempos inmemorables. Ver sección Historia. Alto de San Jorge Alto en forma de castro donde se han hallado restos prerromanos y donde antiguamente se erigía la iglesia ver sección Historia. Actualmente se encuentra el cementerio con su puerta en arco de piedra rematado por una estela funeraria romana. Desde San Jorge, en verano, mirando hacia Portugal, se puede contemplar uno de los atardeceres más sobrecogedores de la comarca. Peña Mira y la Sierra de la Culebra Peña Mira es el peñón que pone cima la sierra de la Culebra, a unos 15 km del pueblo. Reserva regional de caza con la mayor concentración de lobo ibérico de la península.


                                     

6.1. Cultura Fiestas

San Jorge, el 23 y 24 de abril. Por la mañana, misa y pequeña procesión presidida por una bella imagen de madera policromada de San Jorge y el dragón. Baile y orquesta por la noche. Al día siguiente, popularmente conocido como San Jorgito, la talla del Santo, acompañada esta vez por la Virgen, sale en romería hasta una de las antiguas cruces de entrada al pueblo. Cada año, alternándose, se celebra en una de las dos" faceiras” parte del terreno dedicada al cultivo de cereal, para bendecir los campos y pedir al Santo una buena cosecha. Por la noche suele haber también baile amenizado por pequeñas orquestas. Corazón de Jesús, el 8 de agosto. Son dos o tres días festivos donde el más importante y vistoso es el día 8. Comienza con la Albureada o Alborada, donde la juventud recorre al alba las calles del pueblo despertando puerta por puerta a los vecinos e invitando a unirse a ellos en una batida entre cantos, gaita y tamboril. A mediodía, se celebra una misa y procesión por las calles del pueblo porteando la talla del Corazón de Jesús que preside el retablo barroco de la iglesia. Al mismo tiempo se voltean las dos campanas y se lanzan cohetes, formando entre todo un ambiente de alegría y jolgorio. Por la tarde, es muy esperada" La Rosca”, donde uno de los mozos varones, a elección popular, invita a los demás jóvenes chicos y chicas del pueblo a merendar, antiguamente rosca de pan casera de aquí el nombre de la tradición, y sangría o vino del pueblo. Por la noche hay baile y orquesta. Los demás días discurren entre torneos populares, actividades infantiles y bailes populares, donde se dan cita algunos de los grupos más importantes en danza popular alistana, zamorana y de Tras-os-Montes en Portugal. Las noches se suelen cerrar con baile y orquesta en la Plazuela o Plaza La Escuela. Semana Santa El Domingo de Ramos se reparte en la iglesia un ramo de laurel, olivo y romero que la gente coloca la entrada de sus casas como amuleto de protección para su hogar. El Jueves Santo se lee en la iglesia la Pasión, compartiendo la salida el pan y vino que simbolizan el cuerpo y la sangre del Señor, al igual que en la Última Cena. Antiguamente, en el periodo en el que se conmemora la muerte de Jesús, se dejaban de tañer las campanas y en su lugar se llamaba a misa recorriendo las calles del pueblo con una matraca y varias carracas agitadas por niños. El Viernes Santo, al anochecer, se saca en procesión por las calles del pueblo en Viacrucis, una cruz de unos tres metros de altura e incalculable valor cultural a hombros de tres porteadores, seguidos por el cura y el resto del pueblo. El Sábado Santo, la noche, se enciende un fuego en la plaza de la iglesia simbolizando la Resurrección de Cristo. Se bendice y se enciende el Cirio Pascual, del cual se van prendiendo las velas de todos los asistentes para, posteriormente, acceder la iglesia únicamente iluminada por la luz de las velas y cubierta por cánticos y celebrar la resurrección. Finalmente, se bendice el agua y el óleo, que posteriormente se reparte entre los fieles. El Domingo de Resurrección, a mediodía, y desde la iglesia, salen dos grupos distintos: varones encabezados por la talla del Corazón de Jesús, y mujeres, con la talla de la Virgen ataviada de un manto negro. Ambos recorren el pueblo por caminos distintos hasta que convergen en un mismo punto. Las mujeres cantando encarnan las palabras que Virgen e Hijo se dedican, quitando a su vez el manto negro de la Virgen por uno florido, que representa la alegría por el Salvador resucitado. Posteriormente avanzan juntos la iglesia, entre el volteo de campanas y el retumbar de cohetes, donde son recibidos por el cántico del" Albricias” de las muchachas del pueblo, por el cual rivalizan dos grupos de chicas para su realización debido a que ésta se premiaba, según la creencia popular, con ciertas indulgencias. Obisparra El 26 de diciembre se celebraba actualmente suele ser el Martes de Carnaval este festejo profano, vinculado muy probablemente a creencias precristianas. Es una mascarada en la que, sus distintos personajes, juegan un papel concreto, entre lo carnavalesco y lo teatral, con diversos significados, matices, y escenas graciosas y pintorescas. ​ perteneciente a un extenso dominio lingüístico territorial que abarca el noroeste peninsular, el cual es conocido como asturleonés o leonés, que se extendería, a grandes rasgos, desde Asturias hasta el norte de Cáceres pasando por León, Zamora y Salamanca antiguamente Región de León, más la zona mirandesa de Portugal; una lengua que evoluciona directamente del latín de manera diferente al castellano y que, por lo tanto, se compone de una serie de rasgos propios comunes a todo el dominio, pero que tiene una serie de variedades regionales y comarcales como es el caso del alistano. Así otra variedad dialectal del leonés es el sanabrés o el sayagués de comarcas limítrofes con Aliste, con muchos rasgos comunes y otros más específicos.

Rasgos principales:

  • Derivación de grupos PL > CH: Plano- Ch ano
  • Apócope de la sílaba final en el verbo: dice> di
  • Conservación de la E final analógica o etimológica; en los verbos sólo se pondrá en algunos de muestra porque en la voz vernácula la llevarían todos: tenedor-tenedor e
  • Terminación desinencia verbal del presente en YES: ves> ve yes
  • Cierre de la vocal final O en U: campo-camp u
  • Conservación del sonido Y del latín cuando en castellano da J: tejado-ti y au
  • Derivación de los grupos BL - BR: nublao> nu br ao
  • Diptongación en OU: otro- ou tro
  • Conservación de la A inicial analógica o etimológica: barruntar- A berruntar
  • Terminación desinencias verbales del pasado perfecto en ONEN/ON/ENEN:
  • Diptongación en EI: caldero-cald ei ru
  • Aparición de Y antihiática: frío> fri y u
  • Conservación grupos MB: Loma-Llo mb a
  • Diptongación en IE: ristra-r ie stra
  • Conservación de la F inicial cuando en castellano se aspira y se pone H no sonora: Harina- F arina
  • Epéntesis de I en final de palabra: pastar-past i ar
  • Palatalización de L > Ll o N > Ñ: Laguna- Ll agona, Nidal- Ñ al
  • Formas verbales del imperativo terminadas en AI: ve/vete> v ai, en EI: coged> cog ei y del pasado imperfecto en IÉ: decía> dic ié,